La principal idea a la hora de conceptualizar las palabras, es la de un Director de Comunicación o la persona encargada de los medios, así podemos realizar un paralelismo con un director de orquesta: donde desea que los instrumentos (los medios) afinen en la difusión de cada melodía (el mensaje).En este marco conceptual del DirCom, la primera palabra que lo define es, la de estratega, no la de “comunicador”. El DirCom no tiene como objetivo comunicar ni se le contrata para eso. Él solo actúa como comunicador cuando habla en representación de la empresa o de la institución (con las instituciones, los líderes de opinión, los medios de comunicación) en tanto que es el portavoz corporativo por delegación del Presidente. Está claro que el DirCom debe saber comunicar con todos, relacionarse bien, tanto por habilidad propia como por representar a la entidad; lo cual da un sentido “político” a su objetivo. Igual que cuando él traza la “política de comunicación” de la empresa o la organización. El DirCom se ocupa del Todo en función de sus partes (Cultura corporativa y la Comunicación organizacional o interna, la explotación de la Identidad corporativa, la cultura de Servicio, el Gobierno, la Imagen Pública, la Reputación y la Responsabilidad Social), y también de éstas en sus interacciones formando el Todo. El DirCom se ocupa en concreto de lo que es más general, universal y permanente que hay en la empresa, y que se inscribe en su área institucional: el liderazgo del Presidente, el proyecto corporativo y la Imagen Pública de la empresa o de la Institución.
Archivado en: General